Hay una razón muy poco glamorosa por la que muchas empresas mexicanas no ofrecen beneficios de salud, y no es que no crean en ellos.
Es que la conversación se tiene en marzo, cuando alguien de RH plantea la idea, y para entonces el presupuesto del año ya está cerrado. Se pospone "para el siguiente ejercicio". Y en el siguiente ejercicio vuelve a pasar en marzo.
Octubre y noviembre son cuando se define el presupuesto del año que viene en la mayoría de las empresas. Si quieres que 2027 sea distinto, este es el mes.
Este texto es para la persona que va a tener que defender ese renglón frente a dirección o a finanzas.
El error de encuadre
El caso se pierde casi siempre por cómo se presenta.
"Queremos ofrecer un beneficio de salud para cuidar a nuestra gente" es cierto, es noble, y no gana una discusión de presupuesto. Compite contra software, contra contrataciones, contra inversión en operación. Y pierde, porque se presenta como gasto discrecional.
El encuadre que funciona es otro: este gasto ya lo estás teniendo, solo que hoy lo pagas en desorden.
Ausentismo, rotación, presentismo, horas extra para cubrir a quien faltó. Todo eso ya está en tus números, repartido en líneas que nadie asocia con salud.
Los cuatro números que necesitas
No hace falta un estudio. Estos cuatro cálculos se hacen con lo que ya tienes:
1. Costo de rotación del último año.
Cuenta cuántas personas salieron. Multiplica por lo que cuesta reemplazar a una: reclutamiento, tiempo de entrevistas, liquidación, curva de aprendizaje del nuevo, productividad perdida en el intermedio. Las estimaciones habituales van de varios meses de sueldo hasta un año completo según el puesto.
Este suele ser el número más grande y el que más impresiona.
2. Costo del ausentismo.
Días de ausencia del año × costo diario del empleado (sueldo más carga social, típicamente de 1.3 a 1.5 veces el nominal). Luego suma el impacto indirecto: horas extra de quien cubrió, entregas retrasadas, tiempo de supervisión. En empresas pequeñas ese indirecto suele ser dos o tres veces el directo.
3. Costo del beneficio.
Número de empleados × costo mensual por persona × 12. Aquí conviene tener una cotización real, con el descuento por volumen que te corresponda, no una estimación.
4. La comparación.
Pon 1 + 2 contra 3.
En la mayoría de las empresas que hacen este ejercicio con honestidad, la suma de rotación y ausentismo del año pasado es varias veces mayor que el costo anual del beneficio.
Y el argumento decisivo es este: el beneficio no necesita eliminar el problema para pagarse. Con reducir la rotación en una o dos personas al año, ya salió. Ese es un umbral que sí se puede defender frente a finanzas, porque es modesto y creíble.
Los argumentos que también pesan
Comparación con el mercado. Si tus competidores directos ofrecen algo y tú no, estás perdiendo candidatos en la última etapa del proceso, donde más caro sale perderlos. En sectores con escasez de talento esto es determinante.
Es visible todos los meses. Un aumento salarial se absorbe en el estándar de vida en un par de meses y deja de percibirse. Un beneficio de salud se percibe cada vez que alguien lo usa, y sobre todo cada vez que resuelve algo para la familia del empleado.
Alcanza a la familia. Un beneficio que cubre a los hijos o a la pareja del colaborador tiene un impacto emocional desproporcionado respecto a su costo. Es la diferencia entre "mi empresa me da un beneficio" y "mi empresa resolvió lo de mi hijo".
Es deducible. Las prestaciones de previsión social tienen tratamiento fiscal específico en México. Vale la pena revisarlo con tu contador antes de presentar el caso, porque cambia el costo neto real y suele ser un argumento que finanzas escucha.
Las objeciones que te van a hacer
Prepáralas antes, porque van a llegar.
"No es el momento." Nunca lo es. La pregunta útil es qué te costó no hacerlo este año, y para eso están los números 1 y 2.
"Mejor les damos el dinero en efectivo." El equivalente en efectivo, repartido entre doce meses y después de impuestos, es una cantidad que no le alcanza a nadie para contratar cobertura de salud por su cuenta. El beneficio colectivo compra más por peso que el mismo peso repartido.
"Ya tienen IMSS." Cierto, y sigue siendo la base. Pero el IMSS no elimina las esperas, ni las jornadas perdidas en trámites, ni la necesidad de atención en horarios en que sí se puede ir. La mayoría del ausentismo por trámite médico ocurre en empresas cuyos empleados sí tienen IMSS.
"¿Y si lo damos y nadie lo usa?" Es un riesgo real y depende del diseño. Un beneficio con periodos de espera largos en todo, red inexistente en tu ciudad o proceso complicado, efectivamente no se usa. Por eso las preguntas de la siguiente sección.
Qué preguntar antes de contratar
¿Qué médicos hay, por nombre, en las ciudades donde está mi gente? Si tienes plantilla distribuida, esto es lo primero. Una red que no cubre donde vive tu equipo es un gasto sin uso.
¿Qué está disponible desde el día 1 y qué tiene periodo de espera? Un beneficio que empieza a servir en seis meses no te ayuda con el ausentismo del primer semestre.
¿Incluye a la familia y en qué términos? Es donde está la mayor parte del valor percibido.
¿Cómo se factura? Idealmente por usuarios activos y mensual, para que las altas y bajas no se vuelvan un problema administrativo.
¿Qué pasa si alguien deja la empresa? La portabilidad, que el colaborador pueda continuar por su cuenta, es un detalle que suena menor y que la gente valora mucho.
¿Qué esfuerzo administrativo implica para mí? Si administrarlo requiere media persona, súmalo al costo.
Lo que ofrecemos, para referencia
Para que este texto sea útil y no solo teórico: los planes empresariales de Blu Benefit incluyen lo mismo que los personales, con descuentos por volumen a partir de 11 empleados (inscribiendo a toda la plantilla o a un grupo completo) y facturación mensual por usuarios activos.
Si un colaborador deja la empresa, tiene 15 días para continuar como miembro independiente conservando su antigüedad. Y las empresas de 51 o más empleados en plan Premium reciben además la plataforma NOM-035 incluida.
Si estás armando tu presupuesto, con gusto te damos una cotización con tus números reales para que la puedas meter al ejercicio. No cuesta nada y es lo que necesitas para tener la conversación con finanzas antes de que se cierre el año.
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Blu Benefit es una membresía de salud disponible en México, no un seguro de gastos médicos. Este contenido es informativo y no constituye asesoría fiscal ni legal; consulta el tratamiento fiscal aplicable con tu contador. Consulta términos, condiciones y servicios incluidos en nuestro sitio.